7'20 de la mañana, me despierto y miro el reloj, uff,,,demasiado temprano para levantarme con lo bien que se está en la cama a estas horas. Me doy media vuelta buscando el frescor del otro extremo de la cama y a seguir durmiendo,,cuando me levante tendré tiempo de sobra para todo.
9'15, venga,,arriba.
Doy el buenos días de costumbre, y como de costumbre no hay respuesta. Ni me molesto en mirar, la visión es la misma de anoche cuando me fui a dormir, mi (este adjetivo me parece subrrealista) marido en su lado predilecto del sofá mirando la tv.
Mientras desayuno mi vaso de leche repaso mentalmente lo que tengo que hacer,y no se por que lo hago,,total cada día es igual al anterior..
Vuelvo a pasar por el salón y todo sigue igual, la tele hablando no se qué de inflación....
Menos mal, ya se levanta mi hijo, detrás su hermana, al fin cobra vida este "hogar". Nos vamos los tres a la cocina a charlar mientras desayunan. En el salón, todo sigue inanimado....excepto la tv.
Venga, reparto de tareas, cada uno se encarga de su dormitorio, el resto para mi, no me importa en absoluto por que así me mantengo ocupada. Le toca el turno a la limpieza del salón. Sin problemas, en cuanto aparece la escoba y la bayeta del polvo, el ácaro mas resistente huye a la terraza, eso si, la tv sigue funcionando como si al resto de los muebles les hiciera falta su compañía.
Todo limpio y listo para pasar revista. Mis hijos se dedican cada no a sus menesteres, el mayor a buscarse unos eurillos para sus gastos, y la pequeña a hincar codos para la asignatura que le quedó pendiente.
Aún no hace demasiada calor y podría planchar alguna cosilla, pero el run-run de fondo de la tv me mata, así que me voy a la ducha, me visto y me largo con la excusa de hacer la compra, ¿para que digo que voy a comprar si nadie lo escucho?, ah si,,la tv, pero esa sigue a lo suyo..
No tengo nada que comprar y el calor en la calle empieza ya a ser insoportable, así que me marcho al bar donde sé que siempre hay alguien conocido a tomar un zumo y así de paso hablar de alguna triviallidad con cualquier persona adulta, no necesito más.
De vuelta a casa, y a las obligaciones, cambio mis vaqueros por una camiseta y reconozco el sonido de que empieza a haber reacción en el salón,me suena el zappin.
A la una del mediodía el almuerzo para "mi" marido esta en la mesa, ya queda menos para las dos.
Mientras llega la hora de apagar la tv, decido encerrarme en mi cuarto a planchar, hace calor, pero la música bajita y el ventilador del techo hacen mas amena la tarea, eso y el saber que en 60 minutos mi casa se transforma en un lugar vivo.
Por fin las 2 del mediodia, se cierra la puerta se ponen los simpson, el salón se transforma, cobra vida hasta las 9'30 que se vuelva a abrir la puerta y el hueco vacío del sofá se llene con ese ser inanimado al que se me hace extraño llamar marido.
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1 comentario:
Aún te quedan diez minutos sin el inanimado, aunque veo que siempre andas lejos de él... en un espacio distinto y a una hora lejana
Bssssssss
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